Jornada de Interpretación del Parque del Este 3 abril 2011

El Parque del Este… todos los caraqueños lo hemos visitado y desde niños disfrutamos de sus caminos, de sus árboles, del laguito, del planetario... Ahora de adultos, y como observadores de aves, hemos hurgado en las copas de los árboles y entre las hojas del piso con nuestros binoculares. Fue nuestra iniciación en el maravilloso arte de la observación de aves gracias a los cursos de Identificación de Aves que dicta la Sociedad Conservacionista Audubon de Venezuela.

Obviamente ya no tiene el mantenimiento de antes y como cada vez tiene más visitantes, se han degradado los ambientes. Las obras de Burle Marx han sido dejadas al olvido, las fuentes están abandonadas, pero fue agradable haber visitado esas áreas porque José Luis Mateo, ex presidente de Audubon y arquitecto paisajista y urbanista, quien participó en el paseo, nos ayudó a verlas desde otro punto de vista.

Ahora bien, nuestro guía de la jornada de interpretación era Pedro Cabello, estudiante de Biología de la UCV, y guía ambiental y guía de juegos ecológicos del Parque del Este y del Terrario desde los años 2004-2005; además de colaborador de la Colección de Herpertología del Museo de Historia Natural La Salle de la Fundación La Salle.

Y Pedro nos mostró aspectos del parque que no conocíamos, describió cosas que a pesar de tenerlas a menudo frente a los ojos no tenemos ni idea qué son o por qué son como son, como, por ejemplo, los sistemas de defensa y supervivencia de las plantas.

Además nos hizo un repaso detallado de las aves que están en las jaulas y nos dio explicaciones muy interesantes del comportamiento en el mundo salvaje de algunas de ellas. 

Y, por si fuera poco, cerramos en el Terrario donde llegamos justo a tiempo para la demostración donde vimos que las culebras solo atacan si son atacadas (o pisadas o molestadas de alguna manera).

Y entre otras exhibiciones, pudimos ver la última que es donde quisieron hacer un chiste poniendo un espejo y un letrero que dice “La culebra más peligrosa de Venezuela: la cuaima casera”, con la idea de que nos reflejemos allí las mujeres. Obviamente es una broma machista, aunque simpática, a mi parecer. Lo que no queremos en ningún momento es que la gente les coja más odio a las serpientes e insectos, como quizá pudieron malentender porque en la invitación los animamos a ver “la serpiente más peligrosa de Venezuela”, sino todo lo contrario, que aprenda a apreciarlos, a admirar su belleza y a reconocer su derecho a la vida.

Están invitados a la próxima jornada de interpretación que haga la Sociedad sea en el Parque del Este, en el Jardín Botánico, en Los Venados o en cualquier otro lugar.

 

Jeannette Nouel